jueves, 13 de julio de 2006
AQUELLA ISLA EN EL ESTRECHO


Si, existe una isla en mitad del estrecho, un emergente trozo de tierra fértil con frondosos bosques, ríos de transparente agua, casas con techos firmes y gente. Muy buena gente. Humildes, acogedores, abiertos a pesar de la variedad de razas y pueblos que en ella moran. El Edén.

En esta maravillosa isla nadie va a querer engañarte, ni explotarte. Nadie puede sentirse superior al resto de mortales, el desprecio fue desterrado y la mayor preocupación: seguir manteniendo enamorada a tu pareja.

Parece una utopía. Los hijos crecen libres y sanos, y las divertidas fiestas se prolongan sin atisbar un final. Se puede desarrollar el intelecto de mil maneras posibles, sin censuras. Y hasta puedes decir lo que quieras sin tener que alzar la voz, pues todo el mundo escucha. El único hambre es el de vida.

Y es que después de tantos años de penurias, guerras, enfermedades, miseria y depravación, después de bajar al escalafón infrahumano, fracasado, desarraigado y al borde de la desesperación la única salida posible es la de emigrar, buscar la tierra prometida de la que tanto hablan los vientos.

El paraíso occidental. Ese mundo maravilloso "debía" existir. Tenia que buscarlo, y cuando lo encontrarse, traería a mi familia. Mi mujer, demacrada por las enfermedades, volvería a recobrar su lozanía; mis hijos engordarían hasta borrar las marcas de la hambruna. Podríamos vivir dignamente.

Que pena que una maldita ola volcara la patera en la que viajaba, y yo pereciera junto a las trentaytantas casialmas que me acompañaban. Nunca podré realizar mi sueño, ni rescatar de una muerte lenta y agónica a mi parentela/prole. Encontré aquella isla, que pudiera estar en el Estrecho, o cerca del afortunado archipiélago, o a pocas millas de Miami beach (aunque nunca aparecerá en los mapas), y aquí los esperaré, feliz y triste al mismo tiempo, pues para encontrar un sitio donde sentirme persona, donde Vivir, he tenido que renunciar a la vida misma.

No sé si ha merecido la pena...
...a los que no lo logran.

El Estrecho de Gibraltar es un lugar estratégico en el ámbito mundial, unión de continentes y culturas.
Dos mundos se dan la mano en este lugar, tristemente de moda por la inmigración ilegal y el tráfico ilícito.
La misión de este portal, es cultural y turística, en colaboración con el Club Rotario de Ceuta, con el fin de dar una visión conjunta de esta zona del mundo, sin valorar diferencias políticas religiosas o socio-económicas.
Unir las poblaciones que viven en las dos orillas, de esta importante calle del mundo, creando un destino común para promocionar la cultura y el turismo en esta zona singular del mundo.


Publicado por carmenlobo @ 10:41
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