Jueves, 27 de abril de 2006
B?squeda de la poes?a
Carlos Drummond de Andrade (1902-1987) considerado como el poeta m?s importante del siglo XX de Brasil.



No hagas versos sobre acontecimientos.
No hay creaci?n ni muerte ante la poes?a.
Ante ella es un sol est?tico la vida,
ni calienta ni ilumina.
Las afinidades, los cumplea?os, los incidentes personales nada cuentan.
No hagas poes?a con el cuerpo,
ese excelente y confortable cuerpo, tan adverso a la efusi?n l?rica.
Tu gota de bilis, tu careta de gozo o de dolor en lo oscuro son indiferentes.
No me reveles tus sentimientos,
que se aprovechan del equ?voco e intentan el largo viaje.
Lo que piensas y sientes, eso a?n no es poes?a.

No cantes a tu ciudad, d?jala en paz.
El canto no es el movimiento de las m?quinas ni el secreto de las casas.
No es m?sica o?da cuando pasas; rumor del mar en las calles junto a la l?nea de
espuma.
El canto no es la naturaleza
ni los hombres en sociedad.
Para ?l, lluvia y noche, fatiga y esperanza, nada significan.
La poes?a (no saques poes?a de las cosas)
omite el sujeto y el objeto.

No dramatices, no invoques,
no indagues. No pierdas tiempo en mentir.
No te aburras.
Tu yate de marfil, tu zapato de diamante,
vuestras mazurcas y supersticiones, vuestros esqueletos de familia
desaparecen en la curva del tiempo, son algo in?til.

No recompongas
tu sepultada y melanc?lica infancia.
No osciles entre el espejo y la
memoria que se disipa.
Si se disip? no era poes?a.
Si se parti? cristal no era.

Penetra sordamente en el reino de las palabras.
All? est?n los poemas que esperan ser escritos.
Est?n paralizados, pero sin desesperaci?n,
hay calma y frescura en la intacta superficie.
Helos aqu? solos y mudos, en estado diccionario.
Convive con tus poemas antes de escribirlos.
Ten paciencia, si oscuros. Calma si te provocan.
Espera que cada uno se realice y consuma
con su poder de palabra
y su poder de silencio.
No fuerces al poema a desprenderse del limbo.
No recojas del suelo el poema ya perdido.
No adules al poema. Ac?ptalo
como ?l aceptar? su forma definitiva y concentrada
en el espacio.

Ac?rcate y contempla las palabras.
Cada una
tiene mil facetas secretas bajo la faz neutra
y te pregunta, sin inter?s por la respuesta,
pobre o terrible, que le des:
?Has tra?do la llave?

Observa:
yermas de melod?a y de concepto
se refugiaron en la noche, las palabras.
H?medas a?n e impregnadas de sue?o,
ruedan en un dif?cil r?o y se transforman en desprecio.


Publicado por carmenlobo @ 10:23  | Poesia Sensual
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