Domingo, 05 de febrero de 2006
En la puta calle, con un tiz?n encendido
Manuel Saco

Cuando los conquistadores espa?oles descubrieron Am?rica (una Am?rica que ya hab?a sido descubierta miles de a?os antes por sus nativos, dicho sea sin ?nimo de molestar) su primer contacto con el tabaco fue cultural. Uno de los integrantes de la comitiva de Col?n, llamado Rodrigo de Jerez, tuvo la primera experiencia con el tabaco, tan s?lo dos meses despu?s del desembarco. Como ver?is, el conocimiento de un nueva droga se propaga con celeridad, tanto hoy como entonces.

Cuenta la historia que, enviado por el almirante a negociar con el cacique de una tribu, los nativos ofrecieron a Rodrigo, como un presente, un ?zurullo? de hojas que prendieron con un tiz?n encendido, haci?ndole gestos de que aspirara profundamente el humo. Debi? de darle unas caladas tan tremendas que, al poco, el conquistador estaba conquistado en el duro suelo, adormecido y aturdido del subid?n de humo y nicotina. Rodrigo desde aquella experiencia se convirti? en un adicto (dicen los expertos que el poder adictivo del tabaco es mayor que el de la hero?na: a partir de los dos o tres cigarrillos) costumbre que a su vuelta a Espa?a le cost? un buen disgusto, pues el Santo Oficio lo envi? a prisi?n, tras haberlo confundido con alguien pose?do por el diablo, al ser sorprendido expulsando un humo extra?o por la boca, con los ojos entrecerrados de puro placer. Del placer del puro.

Los abor?genes de unos cientos de kil?metros m?s arriba, fumaban el tabaco en pipa como un elemento ceremonial m?s, entre otras cosas para establecer acuerdos de paz. (Meditaci?n para hoy: ?Por qu? nosotros empleamos la frase de ?est? que fuma en pipa? para describir el ?nimo cabreado de alguien, cuando los indios ?fumaban en pipa? cuando estaban precisamente m?s calmados y sociables?)
Hasta los d?as de nuestros bisabuelos y abuelos, el tabaco segu?a teniendo una funci?n social, los cigarrillos se llevaban contados en una pitillera, o se liaban a mano parsimoniosamente, alargando las veladas y sobremesas. Era imposible ser un fumador compulsivo debido a la propia mec?nica del lento rito de liar el cigarrillo y fumarlo.

?Qu? cambi? en los ?ltimos setenta u ochenta a?os? Pues cambi? que tomaron el mando las multinacionales. Y lo que era un tabaco puro, de color marr?n, que se fumaba parsimoniosamente como el tiz?n del que hablaban los conquistadores, pas? a ser una mariconada de color pajizo, aromatizada de melazas, con cerca de quinientos aditivos colorantes, aromatizantes y edulcorantes, entre los que se encuentran sustancias para potenciar el poder adictivo de la nicotina, como es el amon?aco. El placer fue h?bilmente enmascarado y sustituido por una droga, hasta convertir a los clientes hedonistas en esclavos drogadictos.

Ahora que muchos de vosotros est?is estos d?as sufriendo, tiritando de fr?o a la intemperie, haciendo el rid?culo a la puerta de vuestro puesto de trabajo con un tiz?n encendido entre los dedos, con cara de culpabilidad, como apestados de la sociedad, ?no cre?is que las empresas tabaqueras se merec?an tambi?n que las pusi?ramos al relente una temporada, en castigo a los a?os de enga?os e intoxicaci?n dolosa de sus clientes, para que tambi?n ellas sientan el fr?o que hace ah? afuera? ?Ese c?ntimo sanitario de los combustibles que algunas Comunidades aut?nomas han inventado para financiar la Sanidad, no podr?a salir de los bolsillos de los fabricantes que durante tantos a?os nos han estado enga?ando con falsos productos light, bajos en nicotina pero ricos en aditivos asesinos?




Publicado por carmenlobo @ 7:18
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