Viernes, 03 de febrero de 2006


*Si durante el d?a est? usted alerta, si est? atento a todo el movimiento
del pensar, a lo que usted dice, a sus gestos -c?mo se sienta, c?mo camina,
c?mo habla- si est? atento a sus respuestas, entonces todas las cosas
ocultas salen a la luz muy f?cilmente. En ese estado de atenci?n l?cida,
despierta, todo es puesto al descubierto.
? La mayor?a de nosotros est? inatenta. Darse cuenta de esa inatenci?n, es
atenci?n.*
*? La meditaci?n no es una fragmentaci?n de la vida; no consiste en
retirarse a un monasterio o encerrarse en una habitaci?n sent?ndose
quietamente por diez minutos o una hora en un intento de concentrarse para
aprender a meditar, mientras que por el resto del tiempo uno contin?a siendo
un fe?simo, desagradable ser humano. *
*? Para percibir la verdad, uno debe poseer una mente muy aguda, clara y
precisa ?no una mente astuta, torturada, sino una mente capaz de mirar sin
distorsi?n alguna, una mente inocente y vulnerable. Tampoco puede percibir
la verdad una mente llena de conocimientos; s?lo puede hacerlo una mente que
posee completa capacidad de aprender. Y tambi?n es necesario
que la mente y el cuerpo sean altamente sensibles ?con un cuerpo torpe,
pesado, cargado de vino y comida, no se puede tratar de meditar. Por lo
tanto, la mente debe estar muy despierta, sensible e inteligente. *
*? Las necesidades b?sicas para descubrir aquello que est? mas all? de la
medida del pensamiento, para descubrir algo que el pensamiento no ha
producido son tres: 1) se debe producir un estado de alt?sima sensibilidad e
inteligencia en la mente; 2) ?sta debe ser capaz de percibir con l?gica y
orden; 3) finalmente, la mente debe estar disciplinada en alto grado. *
*? Una mente que ve las cosas con total claridad, sin distorsi?n alguna, sin
prejuicios personales, ha comprendido el desorden y est? libre de ?l; una
mente as? es virtuosa, ordenada. S?lo una mente muy ordenada puede ser
sensible, inteligente. *
*? Es preciso estar atento al desorden que hay dentro de uno mismo, atento a
las contradicciones, a las luchas dual?sticas, a los deseos opuestos, atento
a las actividades ideol?gicas y a su irrealidad. Uno ha de observar "lo que
es" sin condenar, sin juzgar, sin evaluar en absoluto. *
*? La mayor parte del tiempo est? uno inatento. Si usted sabe que est?
inatento, y presta atenci?n en el momento de advertir la inatenci?n,
entonces ya est? atento. *
*? La percepci?n alerta, la comprensi?n, es un estado de la mente de
completo silencio, silencio en el cual no existe opini?n, juicio ni
evaluaci?n alguna. Es realmente un escuchar desde el silencio. Y es s?lo
entoces que comprendemos algo en lo cual no est? en absoluto envuelto el
pensamiento. Esa atenci?n, ese silencio, es un estado de meditaci?n. *
*? Comprender el ahora es un inmenso problema de la meditaci?n ?ello es
meditaci?n. Comprender el pasado totalmente, ver d?nde radica su
importancia, ver la naturaleza del tiempo, todo eso forma parte de la
meditaci?n. *
*? En la meditaci?n existe una gran belleza. Es una cosa extraordinaria. La
meditaci?n, no "c?mo meditar". *
*? La meditaci?n es la comprensi?n de uno mismo y, por lo tanto, significa
echar los cimientos del orden ?que es virtud? en el cual existe esa cualidad
de disciplina que no es represi?n ni imitaci?n ni control. Una mente as?, se
halla, entonce, en un estado de meditaci?n. *
*? Meditar implica ver muy claramente, y no es posible ver claramente ni
estar por completo involucrado en lo que uno ve, cuando hay un espacio entre
el observador y la cosa observada. Cuando no hay pensamiento, cuando no hay
informaci?n sobre el objeto, cuando no hay agrado ni desagrado sino tan s?lo
atenci?n completa, entonces el espacio desaparece y, por lo tanto, est? uno
en relaci?n completa con esa flor, con ese p?jaro que vuela, con la nube o
con ese rostro. *
*? Es s?lo la mente inatenta que ha conocido lo que es estar atenta, la que
dice: "?Puedo estar atenta todo el tiempo?" A lo que uno debe estar atento,
pues, es a la inatenci?n. Estar alerta a la inatenci?n, no a c?mo mantener
la atenci?n. Cuando la mente se da cuenta de la inatenci?n, ya est? atenta
?no hay que hacer nada m?s. *
*? La meditaci?n es algo que requiere una formidable base de rectitud,
virtud y orden. No se trata de alg?n estado m?stico o visionario inducido
por el pensamiento, sino de algo que adviene natural y f?cilmente cuando uno
ha establecido las bases de una recta conducta. Sin tales bases, la
meditaci?n se vuelve meramente un escape, una fantas?a. De modo que uno ha
de asentar esas bases; en realidad, esta misma manera de asentar las bases,
es la meditaci?n. *
*? Los meditadores profesionales nos dicen que es necesario ejercer el
control. Cuando prestamos atenci?n a la mente, vemos que el pensamiento vaga
sin rumbo, por lo que tiramos de ?l hacia atr?s tratando de sujetarlo;
entoces el pensamiento vuelve a descarriarse y nosotros volvemos a
sujetarlo, Y de ese modo el juego contin?a interminablemente. Y si podemos
llegar a controlar la mente de manera tan completa que ya no divague en
absoluto, entonces ?se dice? habremos
alcanzado el m?s extraordinario de los estados. Pero en realidad, es todo lo
contrario: no habremos alcanzado absolutamente nada. El control implica
resistencia. La concentraci?n es una forma de resistencia que consiste en
reducir el pensamiento a un punto en particular. Y cuando la mente se
adiestra para concentrarse por completo en una sola cosa, pierde su
elasticidad, su sensibilidad, y se vuelve incapaz de captar el campo total
de la vida.*
*? El principio de la meditaci?n es el conocimiento de uno mismo, y esto
significa darse cuenta de todo movimiento del pensar y del sentir, conocer
todas las capas de la conciencia, no s?lo las superficiales sino las
ocultas, las actividades profundas. Para ello, la mente consciente debe
estar serena, calma, a fin de recibir la proyecci?n del inconsciente. La
mente superficial s?lo puede lograr tranquilidad, paz y serenidad,
comprendiendo sus propias actividades, observ?ndolas, d?ndose cuenta de
ellas; cuando la mente se da plena cuenta de todas sus actividades, mediante
esa comprensi?n se queda en silencio espont?neamente; entonces el
inconsciente puede proyectarse y aflorar. Cuando la totalidad de la
conciencia se ha liberado, s?lo entonces est? en condiciones de recibir lo
eterno. *
*? Entre dos pensamientos hay un periodo de silencio que no est? relacionado
con el proceso del pensamiento. Si observas, ver?s que ese per?odo de
silencio, ese intervalo, no es de tiempo, y el descubrimiento de ese
intervalo, la total experimentaci?n del mismo, te libera del
condicionamiento.*
*? La meditaci?n no es un medio para algo. Descubrir en todos los momentos d
ela vida cotidiana qu? es verdadero y qu? es falso, es meditaci?n. La
meditaci?n no es algo por cuyo medio escap?is. Algo en lo que consegu?s
visiones y toda clase de grandes emociones. Mas el vigilar todos los
momentos del d?a, ver c?mo opera vuestro pensamiento, ver funcionar el
mecanismo de la defensa, ver los temores, las ambiciones, las codicias y
envidias, vigilar todo esto, indagarlo todo el tiempo, eso es meditaci?n, o
parte de la meditaci?n. No ten?is que acudir a nadie para que os diga qu? es
meditaci?n o para que os d? un m?todo. Lo puedo descubrir muy sencillamente
vigil?ndome. No me lo tiene que decir otro; lo s?. Queremos llegar muy lejos
sin dar el primer paso. Y hallar?is que si d?is el primer paso, ese es el
?ltimo. No hay otro paso.*

Publicado por carmenlobo @ 7:03  | Psico - Filo
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