Viernes, 27 de enero de 2006
EL FARMAC?UTICO RESPONDE


MERC? CAMPS
COMISI?N DE PARAFARMACIA Y VOCAL DE DERMOFARMACIA. www.farmaceuticonline.com


Adelgazar en dos d?as, hacer desaparecer la artrosis de repente o encontrar la f?rmula de la juventud eterna son promesas sospechosas, pero aun as?, algunos se atreven a hacerlas. Los llamados productos milagro contar?an con esa osad?a entre sus propiedades, productos que prometen unos resultados imposibles, debido a que no tienen la composici?n necesaria para conseguirlos. O que, en el caso de contener alguna sustancia con propiedades reconocidas, no han sido registrados como corresponde, o las incluyen sin declarar.
Son diversos los productos que podr?amos incluir en este grupo. Se anuncia la existencia de productos o tratamientos de diferentes clases y presentaciones (pastillas, cremas o artilugios diversos) que pretenden curar o aliviar los problemas de salud sin resultados probados. Pero no son medicamentos. Si lo fueran, deber?an acreditar legalmente sus pretendidos efectos curativos, y la legislaci?n impone para ello un control muy riguroso. Pero no lo hacen porque no lo son.
De algunos ni siquiera conocemos su composici?n. Otros pueden ayudar a aliviar peque?as molestias o producir el llamado efecto placebo --como se denomina a la mejor?a que presentan algunos pacientes cuando toman una sustancia creyendo que tiene virtudes terap?uticas aunque no las tenga--. Otros no sirven para nada.
Unas veces va dirigido a poblaci?n enferma, pero la mejora se dirige a los sanos que quieren mejorar su aspecto o rendimiento f?sico o intelectual, o bien disminuir los efectos de la edad. Incluso algunos utilizan como reclamo la frase comercial "de venta en farmacias" pero no quiere decir que la profesi?n farmac?utica los reconozca o garantice. Es el fabricante quien decide poner esta frase. La publicidad pretende utilizar la garant?a y confianza que acredita la figura del farmac?utico para venderlos.
No obstante, existe una norma legal que regula la publicidad de productos con pretendida finalidad sanitaria. Esta norma proh?be que se atribuyan efectos preventivos o terap?uticos que no est?n respaldados por pruebas acreditadas, y proh?be tambi?n que profesionales de la salud amparen la publicidad dirigida al p?blico. Tambi?n est? prohibido que se atribuyan un car?cter sanitario sin tenerlo.


Noticia publicada en la p?gina 30 de la edici?n de 21/1/2006 de El Peri?dico - edici?n impresa.

Publicado por carmenlobo @ 7:48
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