sábado, 21 de enero de 2006
Osho


Uno debería de ser como el agua... que fluye, fresca, siempre en
movimiento hacia el oceáno. Y uno debería de ser como el agua. suave, femenino, receptivo, cariñoso, no violento. Uno no debería de ser como una roca. La roca de la impresión de ser fuerte, pero no lo es, y el agua da la impresión de ser muy débil, pero no lo es.
Que nunca os engañen las apariencias. Al final el agua vence a la roca y esta es destruída y se convierte en arena que es arrastrada al mar.
Al final la roca desaparece... ante el agua blanda.
La roca es masculina; es la mente masculina, la mente agresiva. El agua es femenina, suave, cariñosa, en absoluto agresiva. Pero gana el elemento no agresivo. El agua siempre está dispuesta a rendirse, pero mediante la rendición conquista... ese es el estilo de la mujer.
La mujer siempre se rinde y conquista a través de ese acto. Y el hombre quiere conquistar y el resultado final no es otra cosa que una rendición



Publicado por carmenlobo @ 17:24
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