S?bado, 17 de diciembre de 2005

?melancolia: genio y locura en occidente?, en el gran palais de paris

En Par?s se exhibe una excelente muestra sobre la melancol?a, abarcando desde la antig?edad hasta el presente. La exposici?n atraviesa varios campos de la cultura, la ciencia y la religi?n.

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Job, 1944. Oleo de Francis Gruber.

Alrededor de los anillos de Saturno
P?gina 12
Por Fabian Lebenglik

Desde Par?s

La cabeza inclinada, apoyada sobre la mano ?a la altura del ment?n, la mejilla o la frente, seg?n cada caso?; con la mirada triste y absorta, hacia abajo o perdida en el horizonte, en un punto fijo y distante. Tal actitud se repite, sintom?tica, en muchas de las casi trescientas piezas (entre obras de arte, libros antiguos, objetos y artefactos cient?ficos) seleccionadas para esta muestra por G?rard R?gnier (conocido tambi?n con el seud?nimo de Jean Claire), director del Museo Picasso. Muchas de las obras incluidas, por supuesto, llevan por t?tulo la inconfundible palabra clave: ?Melancol?a?.
Diariamente se forman largas colas frente a la entrada del Grand Palais, que convoca a una multitud ?vida de ver las formas que el ?mal de Saturno? fue tomando a lo largo de la historia en el arte. Durante a?os el proyecto de esta muestra hab?a sido rechazado por consider?rselo falto de audiencia, interesante, pero sin un p?blico potencial. Un error de apreciaci?n, ya salvado porque el p?blico real es masivo.
La exposici?n atraviesa varios campos de la cultura, la ciencia y la religi?n: filosof?a, literatura, arte, medicina y psiquiatr?a, teolog?a. Si las muestras tem?ticas suelen incluir obras de relleno para justificarse, no es el caso de la presente, porque cada pieza ?desde las ?nforas y tallas funerarias de la antig?edad hasta las obras de Picasso, Hopper o Anselm Kiefer? est? elegida con un ojo l?cido y sensible.
Genio y locura en Occidente se abre con una frase atribuida a Arist?teles, en la que el fil?sofo relaciona la melancol?a con la genialidad. Desde la perspectiva cultural hasta la cient?fica, que termina con la ?medicalizaci?n? de ese estado de ?nimo y su homologaci?n con la depresi?n y la locura, la exposici?n propone un recorrido cronol?gico en ocho etapas. La primera rastrea ?La melancol?a antigua? (etimol?gicamente la palabra clave de la muestra significa ?bilis negra?). En el siglo IV a.C. se pensaba que la armon?a del cuerpo y las edades de la vida se correspond?an con actitudes y estados espirituales seg?n el equilibrio entre cuatro humores (sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra). As?, producto de una especial qu?mica corporal, cada uno de los humores florec?a en un determinado temperamento: sangu?neo, flem?tico, col?rico o melanc?lico. Este ?ltimo estado de ?nimo, bajo la influencia del planeta de los anillos, supon?a el acceso de toda una serie de sensaciones afines en distinto grado: ensue?o, abatimiento, postraci?n, desesperaci?n, sufrimiento, tristeza, p?nico, impotencia, nostalgia, languidez. Haciendo una trasposici?n brutal, la jerga productora de humores cambi?, pero todo es cuesti?n de equilibrio con la qu?mica cerebral y los neurotransmisores. En el recorrido inicial se puede ver una serie de ?nforas y tallas funerarias donde se perciben claramente los primeros motivos melanc?licos de que se tenga registro: temas como la fugacidad de la vida, el suicidio, la tristeza profunda y dem?s simbolizaciones iconogr?ficas est?n claramente tematizados en estas bellas piezas arcaicas.
La segunda parte, ?El ba?o del diablo?, presenta obras de la Edad Media y la perspectiva religiosa de la melancol?a, a la que se consideraba tan capitalmente pecaminosa como la pereza. Un recorrido por las obras de El Bosco, G?rard de Saint-Jean, Martin Schongauer, Lucas Cranach el Viejo, etc., dan cuenta del caldo de cultivo que signific? el estado espiritual melanc?lico ?le?do como anticat?lico? para la conformaci?n de la Reforma.
La secci?n renacentista se titula ?Los hijos de Saturno? y all? se exhiben obras de Durero, Hans Baldung, Arcimboldo, Nicolas de Leyde e Hilliard, entre otros, junto con grabados, libros e instrumentos cient?ficos. El Renacimiento introduce la relaci?n entre la formaci?n de los temperamentos y el movimiento de los planetas, entre melancol?a y astrolog?a (?Mal de Saturno?), a trav?s de la traducci?n de tratados ?rabes, combinados con tradiciones romanas y orientales. En esta secci?n se puede ver una de la obras que funciona como emblema de la exposici?n: se trata del grabado de Durero Melancol?a I, de 1514, sobre el que Erwin Panofksy escribi? un ensayo medular en 1923. Una de las fuentes te?ricas de la muestra lo constituye el trabajo de grandes historiadores del arte, como el propio Panofsky, Raymond Klibansky y Fritz Saxl, con su c?lebre Saturn and Melancholy (publicado en Londres en 1964).
El cap?tulo de la ?poca cl?sica se centra en la Inglaterra isabelina y en el libro Anatom?a de la melancol?a, de 1621 (exhibido en la muestra en una edici?n de 1652, perteneciente a la Biblioteca Nacional de Par?s), en el que Robert Burton retoma la concepci?n m?dica y enumera los ?males? que trae aparejados la melancol?a. En el campo art?stico, sin embargo, tal temperamento pierde especificidad y se diluye en una sensaci?n m?s general, asociada con la soledad y la meditaci?n. Aqu? se muestran obras de Domenico Fetti, Valentin de Boulogne, Georges de La Tour, Michael Sweerts y Nicolas Poussin, entre otros.
El Iluminismo cuenta con una secci?n aparte, ?Las Luces y sus sombras?, en la que se pasa revista a la relaci?n de la melancol?a con las artes del siglo XVIII. La Raz?n iluminista identificaba la melancol?a con la p?rdida de racionalidad ?en parte por la influencia del discurso cartesiano? y requiere por lo tanto de tratamiento en asilos y hospicios. La muestra marca en esta etapa el surgimiento de una nueva subjetividad, de manera tal que todo aquello que no pueda ser subsumido por la racionalidad imperante integrar? el vasto territorio de la interioridad. La melancol?a se vuelve un sentimiento social burgu?s, cercano al ensimismamiento. Aqu? se presentan obras de Goya (salvo el muy apropiado Saturno que devora a su hijo, y que no se prest? para esta muestra, de modo que sigue colgado en el Museo del Prado), Watteau, Piranesi, F?ssli y Sergel, entre otros.
La secci?n dedicada al Romanticismo toma la frase de Nietzsche ?Dios ha muerto? como t?tulo. Con obras de, por ejemplo, Delacroix, Chass?riau, G?ricault, Caspar D. Friederich y Arnold B?cklin, aqu? se busca mostrar un mundo en el que el hombre se siente abandonado y decepcionado, n?ufrago en el cosmos, de modo que la melancol?a se vuelve una negaci?n tr?gica del mundo. La melancol?a toma el nombre de spleen y las artes se vuelcan ?de un modo que anticipa su b?squeda de autonom?a? hacia el erotismo, las visiones on?ricas y la exaltaci?n de la locura, entre otros temas. Aparece de un modo recurrente la relaci?n entre la soledad y la sociedad de masas, del hombre perdido en la gran ciudad, del flan?ur que, parad?jicamente, cuando se pierde, encuentra su destino.
El cap?tulo que sigue, ?La naturalizaci?n de la melancol?a?, supone la captura de la melancol?a por parte de la instituci?n psiqui?trica. En 1919 el m?dico Jean Etienne Esquirol la define como una ?man?a? y entonces comienzan a establecerse protocolos para su estudio y tratamiento. La melancol?a queda confinada al ?mbito cient?fico y es tomada como una forma de alienaci?n. Entran en escena los mecanismos de Charcot, pero tambi?n el psicoan?lisis de Freud (que escribe Duelo y melancol?a, donde atribuye el origen del ?mal? a una ?p?rdida desconocida?). Esta secci?n est? repleta de inquietantes fotograf?as de ?poca (de hospitales e internos, de ?casos? sociales), que se combinan con obras del melanc?lico Van Gogh (como su c?lebre Retrato del doctor Paul Gachet), Messerschmidt, Thomas Eakins y otros.
El siglo XX est? representado por una selecci?n un tanto m?s caprichosa y ca?tica. Esta secci?n se titula ?La angustia de la historia - Melancol?a y tiempos modernos?. La actitud melanc?lica pasa de lo individual a lo social, cruzada por los males del siglo: guerras, totalitarismos, crisis de las utop?as sociales, fractura de las ideolog?as... todo un men? para el que Jean Claire seleccion? obras maestras de Odilon Redon, Edvard Munch, Auguste Rodin, de Chirico, Hopper, Francis Gruber, Mario Sironi, George Grosz, Otto Dix, Picasso, Artaud, Ron Mueck, Anselm Kiefer y Claudio Parmiggiani, entre otros. Luego de varias concepciones de la melancol?a, aqu? se busca mostrar que el ?temperamento? melanc?lico es un estado de ?nimo siempre actual. La muestra busca repatriar a la melancol?a, rescat?ndola de sus respectivos y cronol?gicos enclaustramientos, especialmente del de la instituci?n psiqui?trica, para convertirla en una clase de sensibilidad contempor?nea asociada al desencanto, a trav?s de la cual se expresa una subjetividad excedida y por lo tanto abrumada por el mundo.
La exposici?n, que sigue hasta el 16 de enero, tendr? su pr?xima sede en la Neue National Galerie de Berl?n, entre febrero y mayo de 2006.




Tags: Alrededor de los anillos, melancolia: genio y locur

Publicado por carmenlobo @ 8:12  | Literatura
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