Jueves, 03 de noviembre de 2005
Por Alejandro Dolina

El arte nuevo- decia Ortega- es impopular por esencia. Y no es que las
muchedumbres no gusten de el. Sucede en verdad que no lo entienden.
Al parecer, los generos de vanguardia van dirigidos a una minoria
especialment educada. Por eso despiertan irritacion en la masa.
Cuando a uno no le gusta una obra, pero la ha comprendido, se siente
superior a ella y no hay motivo de encono. Pero cuando el disgusto
que la obra provoca nace de no haberla entendido, queda uno como
humillado, con una sensacion de inferioridad que necesita compensarse con
muestras de indignacion.
Hasta aqui, Ortega Y Gasset. Ya sin su ardua ayuda, podemos sospechar
que muchos artistas aspirantes, habiendo comprendido los argumentos
sobredichos, buscan la incomprension como si se tratara de un valor estetico.
En ciertas circunstancias no es mala idea: muchas veces la desorientacion de
los pajarones es se?al de que se esta recorriendo el camino correcto.
Sin embargo, buscando alejarse del entendimiento general, hay
quienes se extravian en los distritos del mamarracho.
No es muy audaz colocar el tango en el molde de estos criterios. Los
tangos nuevos tambien son impopulares. El publico y la critica han dividido
su opinion entre una minoria que los acepta y una mayoria que lo odia.
Asi se ha generado una de las polemicas mas aburridas de la historia del
pensamiento humano.
En los a?os dorados del Barrio de Flores, las almas sencillas disfrutaban
los tangos sin analisis, sin doctrina y sin militancia. Un joven escuchaba
Sue?o Querido y se quedaba tan fresco, sin otras cavilaciones que las que
podia sugerir la modesta letra.
Despues, Los Refutadores de Leyendas hallaron que los viejos tangos
perjudicaban la pavimentacion general y el funcionamiento de los motores
electricos.
- La velocidad de los modernos medios de transporte exige la creacion
de tangos adecuados - se?alaban.
Ya se sabe que algunos sectores de la poblacion -los farmaceuticos,
por ejemplo- son muy sensibles a las alegorias con aviones y carretas por
eso aceptan con entusiasmo transformar su alma cada vez que se extiende
la red de subterraneos.
En los bailes y teatros, los Refutadores interrumpian a los cantores
para preguntar que sentido tenia llorar el amor perdido en un mundo en
el que existe la licuadora.
Lo extra?o del caso es que estas argumentaciones fueron aceptadas
por los artistas tangueros con resignacion y verguenza. Muchos de ellos
procuraron entonces situar sus obras -y hasta sus personas- a la altura
del progreso con un entusiasmo menos adecuado para el arte que para las
Sociedades de Fomento.
Sin embargo -como siempre ocurre- el verdadero artista aparece
por la puerta menos prometedora.
Vale la pena que recordemos hoy a Nestor Gomez Re, el transformador
del tango.
En realidad, era un musico corriente que vivia en la calle Fray
Cayetano. Tocaba el bandoneon con cierto decoro y dirigia un modesto sexteto.
Tal vez el demasiado trato con estudiantes de derecho, psicologos, operadores
de radio y anestesistas acabo por avergonzarlo de su profesion.
Cuando los primeros musicos proclamaron la nueva fe transformadora, el
se entrego apasionadamente a ella. Es posible que al principio no comprendiera
demasiado: Cuentan que se limitaba a ocultar y disimular el tango que
tocaba, con habiles circunloquios musicales. El publico inocente
recibia aquellas creaciones como adivinanzas.
- !Es "El esquinazo"...!
- No hombre...!"El Torito"...!
- Para mi..es "Corralera"...
Pero con el tiempo, Gomez Re encontro su propia forma de romper
con las formas establecidas.
Viendo que casi todos los creadores novedosos competian en el
bizantinismo de los arreglos musicales, el penso en la posibilidad de hacer
arreglos en las letras.
No suponga el lector sencillas correcciones de los versos menos
felices. La innovacion iba mucho mas lejos.
Por empezar, al cantor convencional se le agragaba un cor que comentaba
o glosaba la accion central del relato tanguero, siguiendo lineas musicales
de contrapunto, o aprovechando pasajes, contestaciones, partes de violin
o meros firuletes caprichosos.

MI NOCHE TRISTE

Cantor solista : Percanta que me amuraste.
Coro: Sin ninguna razon.
Conator solista: En lo mejor de mi vida
Coro: En plena juventud
Cantor solista: Dejandome el alma herida
y espinas en el corazon...
Coro: Mi pobre corazon y lo que es mas..
Cantor solista: Sabiendo que te queria,
que vos eras mi alegria
y mi sue?o abrasador
Coro: Brasa y abrazo so?ador
Cantor solista: Para mi ya no hay consuelo
Coro: No!
Cantor solista: Y por eso me encurdelo
Coro : Si!
Cantor solista: Pa' olvidarme de tu amor...
Coro: Sigamos por favor....

A veces, el propio cantor interpretaba letra y musicas transformadas,
agregando notas o simplemte cantando las variaciones como en:

AMURADO:

Una noche mas tristona
que la pena que me embarga en esta triste situacion
vi que tomo su bagayito y amurado me dejo;
se las tomo sin saludar con la mayor resolucion.
No le dije una palabra
ni el mas minimo reproche, ni la sombra de una queja
la mire que se alejaba
y pense: que mala suerte, para mi todo acabo.

Muy pronto Gomez Re comprendio la necesidad de aceptar la colaboracion
de un poeta. A falta de otros postulantes, se resigno a trabajar con
Carlos M. Caron, un escritor de Liniers en novelas policiales. De
este modo, nacieron los tangos de Detectives, expresion breve y musicalizada
de la Coleccion Rastros.
Naturalmente, los misterios propuestos no eran demasiado complejos.
Sin embargo, algunos temas aparentaban cierta dignidad. ?Quien mato al Pardo
Ramirez?, Sangre junto al buzon, El testigo insobornable, y la
milonga Chantaje en Villa Lugano, fueron los mas logrados.
Reproduciremos, seguidamente, algunas lineas de inexplicable eficiencia:

Ceba rabo el morocho, observo la cana
cacha siempre la pava con la izquierda
El asesino zurdo
No crea que me llevo de chimentos:
la batieron sus huellas digitales
La gringa impia
La vida y la cana
se burlan de mi,
me acusan de un crimen
que no cometi
Falsas pruebas


Los Tangos Infantiles no pasaro de primer intento. Eran tanguitos
de hadas y de ogros reos, con princesas encerradas en galponcitos
de La Paternal.
La codicia los llevo mas tarde a componer una serie de Tangos
Pornograficos como Entre los Yuyos, El Barbudo, y Que Nunca te Falte.
Los autores tradicionales del barrio como Anselmo Graciani, se
oponian encontradamente al trabajo de Gomez Re.
Manuel Mandeb tuvo la mala idea de organizar una mesa redonda
con la presencia de tradicionalistas y renovadores, en las instalaciones del
club J M Bosch de Villa Excelsior. El titulo del debate fue: ?Que es el tango?
De entrada, no mas, Ives Castagnino postulo la definicion ostensible.
- El tango es esto- dijo.
Toco El Apache Argentino con su guitarra y se fue dando un portazo.
Muy pronto se perfilaron dos criterios opuestos. Uno restringido,
que acotaba el genero con rogidas exigencias. Otro amplio, que extendia el
tango hasta el confin del universo. De este ultimo sector proviene el
"pantanguismo", escuela que sostiene que todo es tango, lo que significa
al mismo tiempo que nada lo es.
La discusion termino con la oportuna intervencion de la policia,
reparticion que tiene ideas propias acerca de la musica popular.
Desde aquella noche Gomez Re empezo a interesarse por las discusiones
y a descuidar su vida artistica. La preparacion de mortiferos silogismos
le resto tiempo para tocar el bandoneon. Sus ultimas actuaciones
consistian redondamente en conferencias.
A decir verdad, son muchos los que hoy padecen un vicio semejante.
Mas facil es encontrar ensayistas o historiadores tangueros que cantores
o guitarristas.
Ante la definicion de Gomez Re, otros artistas tomaron la antorcha.
Un grupo de la calle Caracas cambio primero los instrumentos, luego
el ritmo, mas tarde las letras y, finalmente el nombre mismo del tango,
al que llaman rock.
Los profesores universitarios, los sociologos, y los pisaverdes se
declararon partidarios de Gomez Re y sus sucesores, y lo nombraban a cada
parrafo en sus charlas y peroraciones.
En toda clase de actos publicos se anunciaba la muerte de los tangos viejos
y su reemplazo por el Neotango Internacional, que arranca lagrimas
a Belgas arruespes.
Confinados en reducidos cenaculos, los Retrogrados de Ayer solicitaban
la prohibibion de los tangos posteriores a 1940.
Gomez Re se retiro para siempre y no volvio a actuar en publico. El
ruso Salzman juraba haberlo visto en una cerveceria de Los Toldos, tocando
sin adornos el tango Milonguita.
Los enfrentamientos polemicos siguen hasta hoy.
Nadie parece haber reparado en algo terrible: El tango nuevo ya es
viejo. Si se trata de juzgar que el arte no es eterno y mas aun, que ni
siquiera dura mucho, es necesario confesar que las invenciones renovadoras son
ya lugares comunes.
Por que no aparecen nuevos demoledores para hacer probar a los
Gomez Re su propia medicina?
Las reflexiones iniciales de Ortega son de 1919. Es que tan luego el
arte nuevo, que auspiciaba el desalojo de las formas clasicas, pretendera
quedarse para siempre?
Temo que a espaldas de los bando tangueros, las multitudes se han
ido a casa.
La unica esperanza esta en la aparicion del artista. Ese que se presenta
por la puerta menos prometedora y sin doctrina ni explicaciones, llega
al rincon mas secreto del alma.
Las buenas gentes de estos tiempos deshilachados no pierden la
esperanza.




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Publicado por carmenlobo @ 6:41  | Dolina, Alejandro
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