Viernes, 02 de septiembre de 2005
Retorno al Amor


La m?s preciosa posesi?n que puede llegar a tener un hombre en este mundo es el coraz?n de una mujer. Josiah G. Holland


Winona ten?a diecinueve a?os cuando conoci? a Edward, un joven alto y bien parecido, durante el verano de 1928.El hab?a viajado para visitar a su hermana, quien estaba comprometida con el hermano de Winona.Edward se hosped? en la casa de unos amigos y s?lo permaneci? all? unos pocos d?as, tuvo tiempo suficiente para conocer a aquella joven vivaz de cabellos oscuros, que lo intrig? desde su primer encuentro.

Durante varios meses se escribieron largas cartas llenas de novedades, en las que compart?an detalles de sus vidas y sus sue?os.Luego, tan s?bitamente como hab?a entrado en su vida, Edward desapareci? de ella. Las cartas dejaron de llegar, y Winona acept? poco a poco que ?l, sencillamente, ya no estaba interesado.Edward no pod?a entender por qu? Winona hab?a dejado de escribir y, ?l tambi?n, se resign? al hecho de que la mujer de quien se hab?a enamorado no correspondiera a su amor.

Varios a?os m?s tarde, Winona se cas? con Robert, un hombre muy atractivo, diez a?os mayor. Tuvieron tres hijos. Sab?a de la vida de Edward por su cu?ada. Algunos a?os despu?s del matrimonio de Winona, Edward se cas? y tambi?n tuvo tres hijos.

Con ocasi?n de una visita de Winona a casa de su hermano y su cu?ada, su hermano anunci?: "Viajaremos para asistir a la boda de la hija de Edward. ?Quieres venir con nosotros?" Winona no vacil? y partieron. Poco despu?s de llegar a la recepci?n, Edward vio a Winona al otro lado del sal?n. Se dirigi? lentamente hacia ella.El coraz?n de Winona lat?a muy fuerte cuando se estrecharon la mano y se saludaron.Se instalaron en una de las mesas a conversar, y el coraz?n de Winona lat?a tanto que temi? que Edward pudiera escucharlo. ?l ten?a l?grimas en los ojos mientras conversaba cort?smente acerca de la boda y de sus respectivas familias. Nunca mencionaron las cartas y, unos minutos despu?s, Edward se despidi? para cumplir sus deberes como padre de la novia.

Winona regres? a su casa, donde continu? con su trabajo como profesora de piano y en una agencia de publicidad, aprovechando, como siempre, lo mejor que la vida le ofrec?a. Sepult? los recuerdos de su breve encuentro junto a los otros que guardaba de Edward. Diez a?os m?s tarde, cuando muri? la esposa de Edward, Winona le envi? una tarjeta de condolencia. Dos a?os despu?s, cuando muri? el esposo de Winona, Edward le escribi?. Iniciaron de nuevo su correspondencia.
Edward le escrib?a a menudo y, para Winona, la llegada de sus cartas se convirti? en el momento m?s especial del d?a. Camino a su trabajo, se deten?a en la oficina de correos para buscar sus cartas, y las le?a en los sem?foros. Poco a poco, Edward comenz? a expresar su amor por su "amada Winona", y acordaron que ?l viajar?a a su ciudad durante las vacaciones.

Winona estaba entusiasmada y nerviosa con esta perspectiva. Despu?s de todo, excepto por su breve encuentro durante la boda, no hab?an estado juntos desde hac?a m?s de cuarenta a?os. S?lo llevaban seis meses de correspondencia y Edward vendr?a en dos semanas. Era un bello y c?lido d?a de junio cuando Winona se dirigi? al aeropuerto a recibir a Edward. Esta vez, cuando la vio, corri? a su encuentro y la envolvi? en un largo y amoroso abrazo. Conversaron alegremente mientras recuperaban el equipaje y buscaban el auto. Fue un comienzo f?cil. Cuando estaban en el auto y se dirig?an al hotel, Edward sac? una peque?a caja de terciopelo de su bolsillo y desliz? un anillo de compromiso en el dedo de Winona. Ella qued? sin habla. ?l hab?a hecho alusiones al matrimonio en sus cartas, pero esto era demasiado repentino. ?O no lo era? ?No hab?a esperado todos estos a?os para recibir su amor?


Durante dos semanas, Edward cortej? a su Winona. Incluso le enviaba cartas desde el hotel. Las preocupaciones de ella se disolvieron poco a poco en el flujo del amor de Edward y en el completo apoyo de su familia y amigos. El 18 de septiembre de 1971, vestida con un largo traje color rosa, Winona camin? hacia el altar del brazo de su hijo mayor. Winona y Edward se casaron y, seg?n dijo ella, "vivieron felices como en los cuentos de hadas".

?Y qu? fue de todas aquellas cartas que se hab?an detenido de repente tantos a?os atr?s? La madre de Edward las hab?a destruido porque no deseaba perder a su hijo menor. Cuarenta y tres a?os despu?s, Winona lo encontr?.



Publicado por carmenlobo @ 3:29
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