Viernes, 26 de agosto de 2005

MANUEL VICENT
EL PA?S
Agosto 2005



En casa le llamaban Juanito y sus amigos del Poble Sec, con los que iba en tranv?a a la playa de Can Tunis a coger almejas y berberechos, no pod?an imaginar que alg?n d?a se llamar?a Joan Manuel, un nombre entonces demasiado fino para un gato callejero de la Barcelona subalterna. A esa playa, donde un d?a, tal vez, qued? tras las ca?as el primer amor, le acompa?aba su t?o Gregorio, un pesimista metaf?sico, quien despu?s de sentarse en una silla plegable en la arena miraba hacia arriba y, si ve?a una nubecilla en medio del ancho cielo, despu?s de masticar media blasfemia, murmuraba: "Ya ver?s, Juanito, c?mo esta nube acabar? jodi?ndonos el d?a". En aquella Espa?a de los a?os cincuenta, de obreros con alpargatas, trenes con carbonilla y guardias desdentados, para la gente de su clase el pesimismo era el primer plato en todas las comidas.

De ni?o, cuando jugaba al f?tbol en la calle, Juanito Serrat le pegaba patadas al bal?n en castellano y luego volv?a roto a casa con las bombillas ya encendidas, a un piso min?sculo donde todo suced?a en el comedor. Su padre trabajaba de lampista en Catalana de Gas y su madre era una de esas mujeres ib?ricas que confunden el amor con el sufrimiento y el dolor con la forma de entregar el coraz?n. Sufr?a por su marido, por sus hijos, por sus vecinos, sufr?a por todo el mundo y por cualquier cosa, pero cantaba La Zarzamora mientras hac?a las camas y doblaba los pijamas, alimentando el sue?o frustrado de ser bailarina. Proced?a de Arag?n, su padre se llamaba Manuel, naci? en Espa?a y fue fusilado por los nacionales en Belchite, junto con otros veinte parientes, todos en la misma cuneta, por eso Serrat ya era antifranquista antes de nacer, no tuvo que llegar a la Universidad para enterarse de que hab?a perdido la guerra. Pero a su alrededor todos callaban, y ese silencio, tal vez, le obligaba a creer que la desgracia de su familia era un caso particular que hab?a que mantener en secreto. Tard? en saber que aquellos tranv?as que lo llevaban al mar los domingos de verano iban cargados de gentes tambi?n aplastadas por la dictadura, que en la playa disolv?an la miseria en las pestilentes frituras de pescado y a la ca?da de la tarde regresaban a casa con los labios salados y el sol todav?a en la piel, absueltos por un placer tan sencillo.

Juanito Serrat hizo el bachillerato laboral -que era el que hac?an los pobres- en Tarragona y desde el primer momento ya fue el n?mero uno en todo. Despu?s estudi? peritaje agr?cola en Barcelona y, gracias a su aplicaci?n, la Escuela, como premio, le pag? un curso para que aprendiera a sexar pollos. Eran los tiempos de esplendor de las granjas av?colas. Un maestro japon?s inici? a Serrat en este arte. Le preparaba mil pollos, ?l los agarraba uno a uno por las alas y a una velocidad endiablada les met?a el dedo por detr?s y en medio segundo sab?a si el pollo era macho o hembra, a continuaci?n los distribu?a en jaulones separados y el japon?s aplaud?a a este campe?n. Este m?rito lo agrand? Serrat siendo tambi?n n?mero uno en las Milicias Universitarias en el campamento de Castillejos, donde recibi? el Sable de Honor.

El curso 1962-1963 hab?a establecido una l?nea crucial en la conciencia universitaria. Mientras unos estudiantes decid?an permanecer en la tuna, cantar el Carrascl?s y perseguir modistillas, otros se hac?an pronto progres, participaban en las primeras huelgas y segu?an a los Beatles. A Serrat le correspond?a por edad estar en el primer bando, pero su instinto lo llev? al segundo y en compa??a de unos amigos mont? el primer grupo musical, que al principio se hizo llamar Els Pla?ons, con el intento de acomodarse a un catalanismo naciente, despu?s Els Pitecantropus e incluso Els Quatre Cigales para darle un aire m?s canalla. Tambi?n probaron a llamarse Flamingo para ver si ligaban m?s. Nada de nada. Formaban el conjunto Serrat, Nogu?s, Romeva y Onoro. Cantaban Ma vie y Twist and Shout. Despu?s de arrastrar las guitarras y la bater?a por tablados ratoneros, lleg? un momento en que decidieron autoinmolarse; pero con buen criterio, sabiendo que Serrat era el ?nico de los cuatro que ten?a talento, los otros tres lo cogieron literalmente de la mano y lo llevaron a Radio Barcelona, donde el locutor Salvador Escamilla lo llam? por primera vez Joan Manuel y lanz? este nombre a la gloria. Serrat comenz? a cantar solo y enseguida le lleg? el ?xito; entr? a formar parte de Els Setze Jutges, y con el ?xito vino el primer jam?n entero que entr? en casa, para alegr?a de su padre, el se?or Josep, que fue feliz por el triunfo de su hijo hasta el ?ltimo de sus d?as, y de su madre ?ngeles, que sufr?a y sufr?a y no dej? de sufrir por el peligro que la fama pudiera reportar a su hijo.

De no ligar nada, de pronto, se vio un d?a dentro de un Mini Morris sin poder salir, rodeado de chavalas que estampaban besos en los cristales de las ventanillas gritando ?Serrat, Serrat, Serrat! Enseguida llegaron m?s y m?s jamones, que compart?a con sus viejos amigos, y el se?or Josep comenz? a conocer ya palabras raras como de bellota o Chivas 12 a?os. El Belluga no lleg? hasta que empez? a sonar Mediterr?neo... qu? le voy a hacer... y despu?s ya vino la explosi?n.

Serrat ha tenido el genio de representar una rebeld?a moral, tenaz, comprometida, puesta a prueba en momentos muy dif?ciles, envuelta en un aura de la dicha de vivir. Pol?ticamente representa esa catalanidad racional aceptada por todos. Un d?a el fil?sofo Francesc Pujols dijo que los catalanes viv?an alimentando este sue?o: "Llegar? un d?a en que los catalanes, adonde quiera que vayamos por el mundo, lo tendremos todo pagado". A Joan Manuel Serrat, consuma lo que consuma en cualquier parte, hoy ya no le cobra nadie.

Publicado por carmenlobo @ 23:57
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