Mi?rcoles, 20 de julio de 2005

Osho:


No te identifiques con la tristeza. Transf?rmate en su testigo y disfruta del momento de tristeza, porque la tristeza tiene su propia belleza. Nunca te has fijado en ello. Te identificas tanto, que nunca penetras en la belleza de un momento triste. Si te fijas, te sorprender?s de los tesoros que te has estado perdiendo. F?jate: cuando eres feliz nunca eres tan profundo como cuando est?s triste. La tristeza tiene profundidad; la felicidad tiene algo de superficial. Observa a la gente feliz.

Los que pretenden ser felices?los playboys y playgirls que encontrar?s en los clubs, en los hoteles, en los teatros?siempre est?n sonriendo y burbujean felicidad. Los encontrar?s ins?pidos, superficiales. No tienen ninguna profundidad. La felicidad es como las olas, solamente superficial; vives una vida trivial. Pero la tristeza tiene algo de profundo. Cuando est?s triste no es como las olas en la superficie, es como la profundidad misma del Oc?ano Pac?fico; millas y millas.

Sum?rgete en su profundidad, obs?rvala. La felicidad es ruidosa; la tristeza tiene un cierto silencio. La felicidad puede ser como el d?a, la tristeza es como la noche. La felicidad puede ser como la luz, la tristeza es como la oscuridad. La luz va y viene; la oscuridad permanece, es eterna. La luz se presenta a veces; la oscuridad est? siempre ah?. Si penetras en la tristeza sentir?s todas estas cosas. De pronto te dar?s cuenta que la tristeza est? ah? como un objeto, t? la est?s observando, eres testigo de ella, y repentinamente empiezas a sentirte feliz. ? Qu? bella es la tristeza!

Una flor de la oscuridad, una flor de eterna profundidad. Como un abismo sin fondo, tan silenciosa, tan musical; no hay ruido en absoluto, ninguna perturbaci?n. Uno puede ir cayendo en ella incesantemente y uno puede salir de ella absolutamente rejuvenecido. Es un descanso.

Depende de la actitud. Cuando te entristeces piensas que te ha sucedido algo malo. El que algo malo te ha ocurrido es s?lo una interpretaci?n y entonces tratas de escapar. Nunca meditas sobre ello. Luego quieres ir a ver a alguien; a una fiesta, al club, o enciendes la televisi?n o la radio, o empiezas a leer el peri?dico; haces algo para poder olvidar. Esta? que la tristeza es algo malo?es una actitud err?nea que te ha sido transmitida: No hay nada malo en ella. Es otro polo de la vida.

La felicidad es un polo, la tristeza es el otro. La dicha suprema es un polo, la infelicidad es el otro. La vida es ambos. Una vida de pura dicha tendr? extensi?n, pero no tendr? profundidad. Una vida de pura tristeza tendr? profundidad, pero no tendr? extensi?n. Una vida de ambas, tristeza y felicidad, es multidimensional; se mueve en todas las direcciones conjuntamente. F?jate en la estatua de Buda o, a veces, mira mis ojos y encontrar?s ambas; encontrar?s una felicidad que contiene tambi?n tristeza, una paz y tambi?n una tristeza. Porque esa tristeza le da profundidad. Observa la estatua de Buda: dichoso, sin embargo triste. La propia palabra "triste" te da connotaciones equivocadas de que algo est? mal. Esa es t? interpretaci?n.

Para m?, la vida es buena en su totalidad . Y cuando entiendes la vida en su totalidad, s?lo entonces puedes celebrarla; de otro modo no. Celebraci?n significa: cualquier cosa que suceda no importa, la celebrar?. La celebraci?n no est? condicionada a ciertas cosas: "Cuando sea feliz lo celebrar?" o "Cuando est? triste no lo celebrar?". La celebraci?n es incondicional; celebro la vida. Si trae infelicidad, bien, lo celebro. Si trae felicidad, bien, lo celebro. La celebraci?n es mi actitud, independientemente de lo que la vida traiga.

Pero cada vez que utilizo las palabras, surge un problema. Esas palabras tienen connotaciones en tu mente. Cuando digo "celebra", t? piensas que uno tiene que estar feliz. ?C?mo puede uno celebrar cuando est? triste? No estoy diciendo que uno tenga que estar feliz para celebrar. La celebraci?n es gratitud por cualquier cosa que la vida te d?, cualquier cosa que Dios te d?. Celebraci?n es una gratitud, es estar lleno de agradecimiento. Os lo he contado y os lo contar? otra vez...

Un m?stico suf?, muy pobre, marginado, hambriento y cansado de viajar lleg? a un pueblo por la noche y nadie le acept?. Era un pueblo de gente muy ortodoxa y cuando hay musulmanes ortodoxos es muy dif?cil persuadirles. Ni siquiera quer?an alojarlo en el pueblo. La noche era fr?a y estaba hambriento, agotado, temblando, sin suficiente ropa. Estaba sentado en las afueras del pueblo, bajo un ?rbol. Sus disc?pulos estaban sentados all? muy deprimidos, muy tristes e incluso enojados.

Y entonces empez? a rezar diciendo a Dios: "?Eres maravilloso! Siempre me das todo lo que necesito". Esto fue demasiado. Un disc?pulo le dijo: "Espera, ahora est?s yendo demasiado lejos, especialmente esta noche. Estas palabras son falsas. Estamos hambrientos, cansados, sin abrigo y nos espera una fr?a noche. Hay animales salvajes por todos lados, hemos sido rechazados por la gente del pueblo, estamos sin refugio. ?Por qu? le est?s dando gracias a Dios? ?Qu? quieres decir cuando dices: "Siempre me has dado lo que necesito"?

El m?stico dijo: "S?, y lo repito otra vez: Dios me da todo lo que necesito. Esta noche necesito pobreza, esta noche necesito ser rechazado, esta noche necesito tener hambre, estar en peligro. De otra manera ?por qu? me estar?a dando? Debe de ser que lo necesito. Es lo que necesito y tengo que estar agradecido. ?El cuida tan bien de mis necesidades! ?Es realmente maravilloso!"

Esta es una actitud que no depende de la situaci?n. La situaci?n no es importante. Celebra, ante cualquier suceso. Si est?s triste, celebra por estar triste. Haz la prueba. Haz solamente la prueba y te sorprender?s; sucede. ?Est?s triste? Empieza a bailar, porque la tristeza es muy bella, ?Silenciosa flor del ser! Baila, disfruta, y de pronto sentir?s que la tristeza est? desapareciendo; se crea una distancia. Poco a poco olvidar?s la tristeza y estar?s celebrando. Habr?s transformado tu energ?a.

Esto es alquimia: transformar los metales comunes en el oro m?s puro. La tristeza, la ira, los celos; metales bajos que pueden ser transformados en oro porque est?n constituidos por los mismos elementos que el oro. No hay diferencia entre el oro y el hierro, porque tienen los mismos elementos, los mismos electrones. ?Has pensado alguna vez que un trozo de carb?n y el m?s preciado de los brillantes del mundo son la misma cosa? No hay ninguna diferencia. En efecto, el carb?n comprimido por la tierra durante millones de a?os se convierte en diamante. S?lo una diferencia de presi?n, pero ambos son carb?n, ambos est?n constituidos por los mismos elementos.

Lo m?s bajo puede ser transformado en lo m?s alto. A lo bajo no le falta nada.

S?lo se necesita una redistribuci?n, una recomposici?n. La alquimia no es m?s que esto. Cuando est?s triste, celebra y le estar?s dando una nueva composici?n a la tristeza. Le est?s aportando algo que la transformar?. Le est?s aportando celebraci?n. ?Est? enojado? Entr?gate a una hermosa danza. Al principio el baile ser? agresivo, violento. Poco a poco, se har? m?s suave y m?s suave y m?s suave; entonces de pronto, te habr?s olvidado del enojo. La energ?a habr? cambiado, se habr? convertido en danza.

Pero cuando est?s enojado, no eres capaz de pensar en bailar. Cuando est?s triste no eres capaz de pensar en cantar. ?Por qu? no hacer de tu tristeza una canci?n? Canta, toca tu flauta. Al principio las notas ser?n tristes, pero no hay nada malo en una nota triste. ?Has o?do? A veces, en la tarde, cuando todo est? caliente, todo quema, cuando todo es fuego a tu alrededor, de pronto, desde un huerto de mangos, puedes o?r un pajarito que empieza a cantar. Al principio la nota es triste. Est? llamando a su amada, a su amor, en una tarde muy calurosa. Todo es fuego alrededor, est? ansioso de amor. Una nota muy triste, pero bella. Poco a poco, la nota triste se convierte en una nota alegre. La amante empieza a responderle desde otro bosquecillo. Ahora ya no es una tarde calurosa; todo se refresca en el coraz?n. Ahora la nota es diferente. Cuando la amante responde, todo ha cambiado. Es un cambio alqu?mico.

?Est?s triste? Empieza a cantar, a rezar, a bailar. Lo que puedas hacer, hazlo, y poco a poco, el metal m?s bajo se transformar? en el m?s alto, en oro. Una vez que conozcas la llave, tu vida no volver? a ser nunca la misma. Podr?s abrir cualquier puerta. Y ?sta es la llave maestra: celebrarlo todo.

He o?do la historia de tres m?sticos chinos. Nadie conoce sus nombres. Se les conoc?a solamente como "Los Tres Santos que r?en" , porque nunca hicieron otra cosa, simplemente se re?an... Iban de un pueblo a otro, ri?ndose. Se paraban en la plaza donde estaba el mercado y se re?an a carcajadas: Todo el pueblo les rodeaba. La gente acud?a a verlos, cerraban las tiendas y los clientes se olvidaban de para qu? hab?an venido. Estos tres hombres eran realmente hermosos, riendo y con sus vientres estremeci?ndose. Esto se volv?a contagioso y pronto los dem?s empezaban tambi?n a re?r. Entonces todo el mercado re?a. Hab?an cambiado la atm?sfera del mercado. Y si alguien dec?a: "Decidnos algo". Ellos contestaban: "No tenemos nada que decir. Simplemente re?mos y la atm?sfera cambia". Hace s?lo unos momentos ?ste era un lugar desagradable donde todos pensaban ?nicamente en el dinero; ansiosos de dinero, ambiciosos. El dinero lo era todo. De pronto estos tres locos llegaron y empezaron a re?r y as? cambiaron el ambiente mismo de todo el mercado.

Ahora nadie era un cliente. Se hab?an olvidado de que hab?an ido a comprar y a vender. Nadie se preocupaba de obtener un beneficio. Re?an y bailaban alrededor de aquellos tres locos. Durante unos segundos se abr?a un nuevo mundo.

Viajaban por toda la China, de un lugar a otro, de aldea en aldea, solamente ayudando a la gente a re?r. Gente triste, enojada, gente codiciosa, celosa; todos empezaban a re?r con ellos. Y muchos comprendieron la clave: te puedes transformar.

Entonces, ocurri? que en una de las aldeas uno de los tres muri?. La gente del pueblo se reuni? y dijo: "Ahora s? que habr? problemas. ?Ahora veremos si se r?en!. Su amigo ha muerto; seguro que llorar?n". Pero cuando llegaron, los dos estaban bailando, riendo y celebrando la muerte. La gente del pueblo dec?a: "Esto es demasiado. Es de mala educaci?n. Cuando un hombre muere es una irreverencia re?r y bailar".

Y ellos dijeron: "?No sab?is lo que ha pasado! Los tres siempre pens?bamos cu?l de nosotros morir?a primero. Este hombre ha ganado; hemos sido derrotados. Toda la vida hemos re?do con ?l. ?C?mo podr?amos darle el ?ltimo adi?s de otra manera? Tenemos que re?r, tenemos que disfrutar, tenemos que celebrar. Esta es la ?nica despedida posible para un hombre que ha re?do toda su vida. Y si no re?mos, ?l se reir? de nosotros y pensar?:" ?Qu? tontos! ?As? que otra vez han ca?do en la trampa?" Para nosotros no ha muerto. ?C?mo puede la risa morir, c?mo puede la vida morir?" La risa es eterna, la vida es eterna, la celebraci?n contin?a. Los actores cambian, pero el drama contin?a. Las olas cambian, pero el oc?ano contin?a. R?es, cambias y alg?n otro r?e, pero la risa contin?a. Celebras, alg?n otro celebra, pero la celebraci?n contin?a. La existencia es continua, es un continuum. No hay ni siquiera un solo momento de vac?o en ella. Pero la gente del pueblo no pod?a entenderlo y aquel d?a no pod?an participar de la risa.

El cuerpo estaba a punto de ser incinerado y la gente del pueblo dec?a: "Le ba?aremos, tal como establece el ritual". Pero los dos amigos dijeron: "No, nuestro amigo ha dicho: `"o llev?is a cabo ning?n ritual, no me cambi?is de ropas y no me ba??is Tal y como estoy, ponedme en la pira crematoria". Estas son sus instrucciones".

Y entonces, de repente, sucedi? algo extraordinario; aquel viejo les hab?a gastado su ?ltima broma. Hab?a escondido bajo su ropa fuegos artificiales y cuando colocaron el cuerpo sobre el fuego, de pronto hubo ?Diwali! (*) Entonces todo el pueblo empez? a re?r. Los dos locos, sus amigos, se pusieron a bailar y todo el pueblo empez? a bailar tambi?n. No era una muerte, era una nueva vida Ninguna muerte es muerte, porque cada muerte abre una nueva puerta; es un principio. La vida no tiene fin, siempre hay un nuevo principio, una resurrecci?n.

Si cambias tu tristeza por celebraci?n, tambi?n ser?s capaz de transformar tu muerte en una resurrecci?n. As? que aprende el arte mientras todav?a hay tiempo. No dejes que la muerte llegue antes de que hayas aprendido la secreta alquimia de cambiar los metales inferiores en metales superiores. Porque si puedes cambiar la tristeza, puedes cambiar la muerte. Si puedes celebrar incondicionalmente, cuando la muerte llegue, ser?s capaz de celebrar, partir?s feliz. Y cuando te vas celebrando, la muerte no te puede matar. Al contrario, t? has matado a la muerte. Pero empieza, haz una prueba. No hay nada que perder. Pero la gente es tan tonta que incluso cuando no hay nada que perder, no quieren hacer la prueba. ?Qu? puedes perder?


Tags: osho

Publicado por carmenlobo @ 23:22  | Psico - Filo
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios