S?bado, 09 de julio de 2005

Friday May 6, 2005


En la noche electoral, todos los partidos, incluidos los que pierden votos, se presentan ante la opini?n p?blica como ganadores. En el Reino Unido, los laboristas se encuentran ahora ante una situaci?n singular. No necesitan excusas. Por primera vez en su historia, han vencido en unas elecciones generales por tercera vez consecutiva.

Deber?an estar inundados de euforia. Y sin embargo, su l?der se mostr? muy modesto cuando anunci? la victoria a sus votantes del distrito de Sedgefield. Tiene razones para estar preocupado. Como dice el an?lisis del diario progresista The Guardian, los dirigentes laboristas se enfrentan ante una paradoja: saborean un ?xito sin precedentes y ya est?n especulando sobre el momento en el que tendr?n que plantear a su primer ministro que debe dimitir para dejar paso a su n?mero dos, Gord?n Brown.

La guerra de Iraq le ha costado a Blair decenas de esca?os y, por encima de todo, una merma considerable de su credibilidad personal. Los sondeos anteriores a las elecciones le han martilleado con resultados similares: millones de brit?nicos de izquierdas o de derechas, favorables o contrarios a la invasi?n de Iraq, creen que su primer ministro les enga?? cuando les present? las pruebas que justificaban el derrocamiento de Sadam.





Para que no quedara ninguna duda de los extremos a los que lleg? el Gobierno de Blair para retorcer la verdad, el semanario conservador The Sunday Times public? unos d?as antes de las elecciones el contenido ?ntegro de un informe secreto tremendamente revelador.

El informe describe una reuni?n, celebrada en el 10 de Downing Street, a la que asistieron Blair, sus ministros de Defensa y Exteriores, el fiscal general y altos cargos militares y de los servicios de inteligencia.

La fecha es importante: 23 de julio de 2002. Ocho meses antes del comienzo de la guerra.

Mucho antes de que la opini?n p?blica internacional fuera consciente de que la guerra era inevitable, los reunidos saben que George Bush ya ha tomado la decisi?n de invadir Iraq. S?lo falta por escoger la fecha. Blair y sus asesores saben tambi?n que Sadam no es una amenaza para sus vecinos y que su supuesto arsenal de armas de destrucci?n masiva es muy inferior al que puedan tener otros pa?ses que, obviamente, no van a ser invadidos.

El informe dice:

"El secretario de Exteriores dice que discutir? esta semana el asunto con Colin Powell. Parece claro que Bush se ha decidido por la acci?n militar, aunque el momento (de aplicarla) a?n no est? decidido. Pero las razones son fr?giles. Sadam no est? amenazando a sus vecinos, y su capacidad de armas de destrucci?n masiva es menor que la de Libia, Corea del Norte o Ir?n. Deber?amos trabajar en un plan para conseguir un ultim?tum a Sadam que permita la vuelta de los inspectores de la ONU. Esto tambi?n ser?a ?til para la justificaci?n legal del uso de la fuerza?.

?El fiscal general dice que el deseo de un cambio de r?gimen (en Irak) no es una base legal (suficiente) para la acci?n militar. Hay tres posibles bases legales: el derecho a la autodefensa, la intervenci?n humanitaria o la autorizaci?n por el Consejo de Seguridad de la ONU. La primera y la segunda no podr?an servir de base en este caso. Confiar en (la aplicaci?n de) la resoluci?n 1205 del Consejo de Seguridad de hace tres a?os resultar?a dif?cil. Evidentemente, la situaci?n puede cambiar".

No fue ?ste el mensaje que el Gobierno brit?nico envi? a la opini?n p?blica. Blair y sus ministros dec?an una cosa en privado y otra muy diferente en p?blico.




El informe secreto publicado por The Times se une a una larga lista de documentos difundidos en los ?ltimos dos a?os. Cada uno de ellos ha cuestionado la versi?n oficial que los brit?nicos escucharon de su Gobierno. Los votantes han descubierto, por ejemplo, las dudas jur?dicas que ten?a entonces el fiscal general sobre la justificaci?n legal de la guerra.

No olvidan tampoco las informaciones, filtradas por el Gobierno, que indicaban que Sadam Hussein pod?a ordenar en tan s?lo 45 minutos un ataque con armas qu?micas sobre objetivos brit?nicos. ?Soldados y turistas brit?nicos en Chipre podr?an ser aniquilados por misiles con armas qu?micas lanzados desde Irak? titulaba The Sun, ante la evidente satisfacci?n del Gobierno.

Que te pillen en una mentira no significa que seas un mentiroso. Que un Gobierno retuerza la verdad en su beneficio, a veces con la ayuda de los periodistas, no tiene necesariamente como consecuencia la derrota en las siguientes elecciones. La alternativa puede ser peor o los votantes pueden creer que hay otros asuntos pol?ticos m?s relevantes en su vida cotidiana.

Pero esas mentiras siempre dejan su huella. El informe secreto es una forma de recordarle a Blair que la guerra de Iraq le acompa?ar? hasta el final de su mandato. Incluso si la reconstrucci?n de Iraq es un ?xito, lo que de momento est? por ver, eso no borrar? la impresi?n que muchos brit?nicos tienen de su primer ministro.

Blair cumple hoy 52 a?os. Su victoria hist?rica le concede el derecho a celebrar varios cumplea?os m?s en el 10 de Downing Street. ?Cu?ntos? Quiz? menos de los que espera Blair y m?s de lo que desear?an muchos de sus votantes.

http://www.informativos.telecinco.es/dn_3617.htm
Publicado por carmenlobo @ 0:24
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