SAN MALAQUIAS
Es JUAN PABLO II el antepunultimo Papa antes de la venida de nuestro Señor? Cual es la opinion catolica al respecto?
Nació en Armagh, Irlanda, en 1094 en la familia O'Morgair, según San Bernardo, de la nobleza. Fue bautizado con el nombre de Maelmhaedhoc (latinizado como Malaquías). Fue educado por Imhar O'Hagan y después por el Abbad Armagh. Fue ordenado sacerdote por St. Cellach (Celsus) en 1119.
Después de su ordenación continuó sus estudios de liturgia y teología en Lismore, San Malchus. En 1123 fue elegido abad de Bangor y un año mas tarde fue consagrado obispo de Connor. En 1132, fue elevado a la primacía de Armagh. San Bernardo nos dice que San Malaquías poseía un gran celo por la religión.
Al morir San Celsus, San Malaquías fue nombrado Arzobispo de Armagh en 1132, aunque por su gran humildad le costó aceptarlo. Las intrigas no le permitieron asumir su cargo por dos años. En tres años restauró la disciplina eclesiástica en Armagh. En 1139 viajó a Roma y en el camino visitó a San Bernardo de Clairvaux (Claraval) En Roma fue nombrado legado de Irlanda.
Regresando vía Clairvaux obtuvo cinco monjes para fundar en Irlanda y fue así que surgió la gran abadía de Mellifont en 1142. En un segundo viaje a Roma, San Malaquías enfermó llegando a Clairvaux y murió en los brazos de San Bernardo el 2 de noviembre de 1148.
Se le atribuyen muchos milagros pero por lo que más se le recuerda es por su don de profecía. Fue canonizado por el Papa Clemente III, el 6 Julio de 1199. Su fiesta se celebra el 3 de noviembre.
Las Profecías de San Malaquías
En qué consisten?
Es conocida aquella del vaticinio de su propia muerte, contada por el propio S. Bernardo quien escribió su biografía y refirió otros vaticinios detallados de S. Malaquías.
La mas famosa es la atribuidas a los Papas. Se cree que fue editada por el santo, cuando, en 1139, pasó un mes en Roma, gozando de la peculiar amistad del Papa Inocencio II. El texto abarca 111 dísticos (lemas) latinos -de sólo dos o tres palabras cada uno- que intentan caracterizar a los distintos Papas que se sucederán, desde Celestino II elegido en 1130,
hasta el fin del mundo. Estos "lemas" descriptivos de los Papas pueden referirse a un símbolo de su lugar de origen, a su nombre, su escudo de armas, su talento o cualquier otra cosa referente a su pontificado.
¿Cuando fueron descubiertas?
Aunque atribuido al Propio San Malaquías (siglo XII) el texto de la profecía sólo llegó a conocimiento del publico en 1595. ¡450 años después!.
En aquél año, un monje benedictino, Arnoldo de Wyon, natural de
Flandes, publicó en Venecia el libro “Lignum Vitae” (“Arbol de la Vida”). Esta obra es un catalogo de los frailes benedictinos más destaciados por su talento, sus trabajos o sus virtudes. Entre ellos, Wyon presenta a San Malaquías de Armagh en breves trazos biográficos.
En esta obra los 111 lemas, aparecen acompañados de un breve comentario del fraile dominico e historiador español Alonso Ciacconio O.P. (1540-†1602).
En este comentario solo se aplican los lemas de la Profecía a los 74 Papas que gobernaron a partir de Celestino II (1143-44), contemporáneos de S. Malaquías, hasta Urbano VII († 1590). El comentarista muestra la coincidencia de cada oráculo con los datos históricos de cada Pontífice.
Los comentadores posteriores tomaron como base para sus estudios las explicaciones del dominico Ciacconio. Debido a ello, a partir de Urbano VII († 1590) hasta el fin del mundo, serían con toda precisión 38 los Pontífices que ocuparían la Cátedra de Pedro.
¿Quienes son los últimos Papas de esta lista?
· 101: "Crux de Cruce" (Cruz de Cruz). Pío IX (1846-1878)
· 102: "Lumen in caelo" (Luz en el cielo). León XIII
(1878-1903).
· 103: "Ignis ardens" (Fuego Ardiente). Pío X (1903-1914).
· 104: "Religio Depopulata" (Religión devastada). Benedicto XV
(1914-1922).
· 105: “Fides intrepida” (La Fe Intrépida). Pío XI (1922
–1939).
· 106: “Pastor angelicus” (Pastor angélico). Pío XII
(1939-1958).
· 107: “Pastor y nauta” (Pastor y navegante). Juan XXIII
(1958-1963). Juan XXIII fue Cardenal de Venecia, ciudad de navegantes.
Condujo la Iglesia al Concilio Vaticano II.
· 108: “Flos florum” (Flor de las flores). Pablo VI
(1963-1978). Su escudo contiene la flor de lis (la flor de las
flores).
· 109: “De medietate Lunae” (De la Media Luna). Juan Pablo I (1978). Su nombre era “Albino Luciani” (luz blanca). Nació en la diócesis de Belluno (del latín de luna). Fue elegido el 26 de agosto del 1978. La noche del 25 al 26 la luna estaba en “media luna”.
· 110: “De labore solis” (Del trabajo del sol). Juan Pablo II.
En un mundo precopernicano y egocéntrico, el trabajo del Sol es darle la vuelta a la Tierra.
· 111: “Gloria Olivae” (La gloria del olivo). El próximo pontífice. ¿Papa de raza negra?, ¿Será artífice de paz?, ¿En relación con Israel?
· 112: “Petrus Romanus” (Pedro Romano). Quién será el último Papa y al único que no le da un lema sino una sentencia porque en su reinado ocurrirá el fin:
“In persecutione extrema sacrae romanae ecclesiae,
sedebit petrus romanus qui pascet oves in multis tribulationibus;
quibus transactis, civitas seticollis diruetur,
et judex tremendus judicabit populum.”
(En la última persecución de la Santa Iglesia Romana
tendrá su sede Pedro el Romano,
que hará pacer sus ovejas entre muchas tribulaciones,
tras las cuales, la ciudad de las siete colinas será derruida,
y el juez temido juzgará al pueblo).”
¿fueron aceptadas por la Iglesia?
La Profecía gozó de buena aceptación dentro de la Iglesia, tanto por parte del clero como de los fíeles, hasta fines del siglo XVII, en que el jesuita francés P. Claude Francois Menestrier († 1705), publicó el libro “Refutación de las Profecías, falsamente atribuidas a S. Malaquías, sobre la elección de los Papas” (París 1669). El autor, eruditos de su tiempo,
historiador y también cultor de la heráldica --ciencia que estudia los apellidos, sus origines y blasones (escudos)--, pretendió, demostrar la falsedad de la Profecía de San Malaquías. Su argumentos son:
1) El primer indicio de falsificación es el hecho de que, durante cerca de 450 años, a saber, desde S. Malaquías (1148) hasta "El Árbol de la Vida"
(1595), jamás autor alguno hizo alusión a dicha Profecía. Su biógrafo San Bernardo no la menciona. Ninguno de sus contemporáneos, que tuvieron estrechas relaciones con él, la mencionan. Tampoco los escritores medievales ni los renacentistas toman en cuenta ese documento, que de
haberlo conocido es imposible no aludirlo. Todavía más: el propio dominico Ciacconio, presentado por Wyon como autor del comentario a la Profecía, no alude absolutamente a este documento en su libro de “Biografías de los Papas y Cardenales”, editado repetidamente en 1601, 1630 y 1677.
¿Habrá, tal vez, el propio Ciacconio reconocido con esta omisión la falsedad de los oráculos a los cuales inicialmente diera crédito?
2) El argumento del silencio es corroborado por la comprobación de fallas históricas y teológicas en la presunta profecía. Pues no parece posible que un autor movido por Dios haya introducido en la lista de los Papas a antipapas como: Víctor IV (1159-64), Pascual III (1164-68), Calixto
III (1168-78), Nicolás V (1328-30), Clemente VII (1378-94), Benedicto XIII (1394-1423), Clemente VIII (1423-39), Félix V (1439-49).
La finalidad misma de la Profecía -insinuar la época del fin del mundo- parece opuesta a la aserción de Cristo, que declaró solemnemente que no competía a los hombres conocer los tiempos y momentos dispuestos por la voluntad del Padre (cf. Hch 1,7).
3) La aplicación de los lemas a los respectivos Papas se basa en notas bastante accidentales, lo que le da un sabor de arbitrariedad. Así:
Nicolás V (1447-55) estaría designado por “De modicitate lunae” ("De la pequeñez de la luna") por haber nacido de una familia modesta en un lugar llamado Lunegiana; Pío II (1458-64) es llamado “De capra et albergo”
(“De la cabra y del albergue”) ¡por haber sido secretario de los Cardenales Capranica y Albergati!, etc.
4) Menestrier agrega la explicación probable de cómo pudo haberse dado la falsificación. En primer lugar, todos los Escudos de los Papas, hasta 1590, aluden a características concretas de la familia de cada Pontífice:
lugar de nacimiento, origen de la familia, cargos ejercidos antes de la elección, símbolos de sus blasones, etc. Mientras que, desde 1590 en adelante, los dísticos se refieren solamente a cualidades morales, cuya aplicación es muy vaga y puede convenir a más de un Pontífice. Así, “Vir religiosus” (Varón religioso), “Ignis ardens” (Fuego ardiente), “Fides
intrépida” (Fe intrépida).
¿Qué Papa, no siendo del todo indigno, no merecería estos calificativos?. Observado este detalle de la diferencia
entre los oráculos anteriores y posteriores a 1590, se presume que la profecía se creó para favorecer al Obispo de Orvieto en el Cónclave de 1590, después de la muerte de Urbano VII. En efecto, el lema de la profecía para el nuevo pontífice, Gregorio XIV, “Ex antiquitate urbis” (De la antigüedad de la ciudad) es muy similar al título de la Ciudad de Orvieto,de la que Gregorio XIV fue pastor.
Conclusion
La refutación del P. Menestrier alcanzo aceptación entre los teólogos de su tiempo hasta nuestros días. Los adversarios de la profecía la consideran definitiva.
No obstante, hay todavía autores contemporáneos de valía
que prefieren suspender el juicio sobre el documento, cuando no lo reconocen auténtico.
En cuanto respecta a conocer la fecha precisa del día del Señor. La Iglesia se mantiene fiel a las Palabras del N. S. Jesucristo:
“Ellos, en cambio, habiéndose reunido, le preguntaron:
«Señor, ¿es en este momento cuando vas a restablecer el Reino de
Israel?»
Él les contestó: «No es cosa vuestra conocer el tiempo
y el momento que el Padre ha fijado con su propia autoridad”
Hch 1,7.
«Mas de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles de los
cielos,ni el Hijo, sino sólo el Padre.” Mt 24,36.
Es importante tener en cuenta que estas profecías no forman parte del magisterio de la Iglesia ni son necesarias para la salvación. La validez de su contenido no está garantizada por la Iglesia.
Recordemos que una profecía vale tanto y cuanto nos ayude o anime a vivir la fe ya revelada. Estas profecías podrán tener su interés pero ayudan poco para lograr esta meta. Por algo la Iglesia oficialmente les ha dado tan poca importancia.
Por último quiero concluir con un criterio del Cardenal Ratzinger frente a las revelaciones privadas (como las de San Malaquías) tomadas del Comentario teológico a raíz de la publicación del tercer secreto de Fátima el 18 de mayo de 2000:
“El criterio de verdad y de valor de una revelación privada es, pues, su orientación a Cristo mismo. Cuando ella nos aleja de Él, cuando se hace autónoma o, más aún, cuando se hace pasar como otro y mejor designio de salvación, más importante que el Evangelio, entonces no viene ciertamente del Espíritu Santo, que nos guía hacia el interior del Evangelio y no fuera del mismo”.
Espero, apreciado Álvaro que esta reflexión haya respondido tu pregunta y aclarado tus dudas al respecto.
P. Carlos E. Garcia Llerena CJM
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Casa General de los Padres Eudistas
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Fuentes:
www.zenit.org
www.corazones.org
www.catholic.net
Catecismo de la Iglesia Católica
Sagrada Congregación de la Fe