Jueves, 30 de diciembre de 2004
Caspa y glamour ex?ticos
Por Arturo P?rez-Reverte
El Semanal
06/12/04


Hay tres clases de reportaje viajero de las revistas del coraz?n, o como se llamen ahora, que me fascinan los higadillos: los solidarios, los de convivencia ex?tica y los de vacaciones aventureras. Los protagoniza el famoseo de variopinto pelaje, que a su vez se parcela en dos categor?as: famosos caspa y famosos pijolandios.

Pero, b?sicamente, el patr?n es el mismo: una revista, conchabada con una agencia de viajes, o viceversa, invita a un careto conocido ?suelen ser t?as, a veces con novio o marido?, por la patilla total, a un viaje a cualquier sitio, que incluye estilista, maquilladora, fot?grafo y dem?s parafernalia.

Exclusiva en las paradis?acas islas Fidji. Luna de miel en la Pampa. Etc?tera. A veces hay una variante humanitaria o as?, que es cuando una oeneg? corre con los gastos. La cantante, preocupad?sima por la deforestaci?n de la Amazonia. Todo muy conmovedor, ya saben. Conmovedor que te rilas.

En cualquier caso, las fotos del viaje se publican despu?s en forma de reportaje con mucho despliegue, seg?n la categor?a social del sujeto o sujeta ?no es lo mismo una pedorra de Gran Hermano que un soplapollas emparentado con la casa real de Syldavia?, con portada, o sin.

Luego uno hojea las revistas durante el desayuno, mientras se toma el colacao con crispis, y claro. Normal. Enganchan.

La primera categor?a, la de los reportajes solidarios, suele reservarse a f?minas: modelos, cantantes, actrices, que en las fotos alternan camisetas de la oeneg? correspondiente con ropa de marca. La imagen cl?sica consiste en la individua arrodillada, cariacontecida, junto a ni?os escu?lidos o mujeres harapientas, ante una choza africana o chabola sudamericana.

Al titular nunca le falta un toque intelectual: ?No comprendo c?mo la gente puede vivir de esta manera?, suele comentar la pava. A veces, las fotos nos la muestran con un ni?o en brazos, negro por lo general, espant?ndole abnegadamente las moscas o d?ndole un biber?n.

La moza ?nos aclara el pie de foto? pas? cuatro o cinco horas implicada hasta las cachas. En esa clase de reportajes, mi imagen predilecta es cuando la abnegada visitante se fotograf?a sonriente junto a los ind?genas del lugar, pas?ndoles los brazos sobre los hombros, con la teta izquierda situada exactamente en la mejilla del indio bajito o el joven africano de turno, que la mira como pensando: si en vez de hacerme posar as? por un poco de harina me dieran un Kalashnikov AK-47, te ibas a enterar. Subnormal.

Otra modalidad interesante del viaje de papel couch? es la del turismo en plan convivencia ex?tica con los ind?genas. Ah? los famosos suelen ir con la leg?tima, o el leg?timo, o quien est? de guardia en la garita. A convivir a tope, como su propio nombre indica.

Cuando lees la letra peque?a, averiguas que la convivencia que justifica el reportaje ha consistido en un viaje ch?rter y d?a y medio para hacerse las fotos; pero los titulares, eso s?, impresionan un huevo: Zutana y Mengano conviven con los pigmeos de la selva Macabea? La torda y su novio compartieron la frugal comida de los tuareg? Tras su dolorosa separaci?n, Fulanita se busca a s? misma conviviendo con monjes budistas en un monasterio tibetano. Estos reportajes suelen tener una secuela semanas m?s tarde, cuando, en otra entrevista, el individuo o la individua en cuesti?n afirman: ?Convivir con los pastores lapones de renos cambi? mi vida?.

De cualquier modo, mis favoritos son los reportajes de vacaciones ex?tico-aventureras en plan lujo y glamour a tutipl?n. Quiz? porque casi siempre sale Carmen Mart?nez-Bordi?, con o sin arquitecto, vestida de Lorenzo de Arabia encima de un camello durante un fascinante viaje por Siria, o en Marrakech, o trajeada de Indiana Jones en Machu Pichu. Cada foto, con indumento t?pico del lugar en cuesti?n y distinto al de las otras fotos ?me pregunto c?mo hace para cambiarse de turbante y de ropa diez veces al d?a, en los ?ridos secarrales o en la jungla procelosa?.

Pero lo que m?s me pone es que, adem?s, suele aprovechar para hacer declaraciones interesantes: me pongo velo en estos sitios para respetar las costumbres, me halaga que digan que me he operado, si hubiera tenido una pala en lo del Prestige me habr?a ido all? a recoger chapapote, etc?tera. Todo eso mientras posa as? y as?, sofisticada y chic. Guau. Pag?ndoselo todo, estoy seguro, de su bolsillo. No es lo mismo Yola Berrocal con el chichi puesto a remojo en Ibiza, oigan. Todav?a hay clases.


Publicado por carmenlobo @ 20:01
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