Jueves, 23 de diciembre de 2004
SI POR UN MOMENTO...
Janitzio Mej?a




Si por un momento las cosas fuesen diferentes, como si los actos reflejos fueran en total libertad; como el ave dirigiendo su vuelo, como el ni?o por cual juguete decidir, as? pues, mi estancia, mi suerte de encontrarte ser?a distinta; no habr?a un dulce despertar, ni una mano tersa que acariciar, los deseos gozosos de entre tus piernas estar, ser?an solo un tr?gico sue?o de lo que nunca habr?a de pasar.



Si por un momento las miradas no se encontraran, no habr?a historia que contar, las paginas blancas del libro de nuestra historia seguir?an as?, inalteradas, sin escribir, sin borrones, ni tachones, ni recomposiciones, ni notas al pie, ni referencias al final de lo que aun no sabes que ser?; no habr?a raz?n para decir que brillas m?s que el sol, no cabr?a la burda comparaci?n de tus curvas con las del camino, no habr?a ni un solo motivo para hacer de esta carta prosa una oraci?n.



Si por un momento la suerte tuviera buen tino conmigo, no habr?a conocimiento de lo que somos y de lo que tal vez en alg?n momento seremos; no habr?a prueba f?rrea de amor en serio para dos, al contrario y mucho peor, no habr?a ni uno, ni uno m?s uno, ni dos; tendr?amos que andar como peregrinos inventando ritos, trucos y caminos por los cuales nuestros pies plantar, eso si, con cierto sabor de hasti? por aquello debido al sentido de la seguridad.



Si por un momento el rito de copulaci?n fuera diferente, no habr?a sentido de la ignorancia ni de la sabidur?a; no habr?a motivo para besarte ni acariciarte con lengua aprendiendo a ser sabia; las sabanas har?an de manto fr?o que cubriera las babas del hast?o y los cuerpos a espaldas dormidos; los pliegues de nuestra uni?n serian solo m?sculos distendidos, sin sentido, sin motivo, sin el deseo ardiente del que proclama terreno nuevo y no conocido.



Si por un momento las voces no resaltaran las nuestras virtudes, no ser?a posible decir que me eres indispensable; no ser?a posible callar las palabras sobradas cuando al ritmo de miradas saturadas nos decimos, con la sola mirada, que hay amores que bien valen la pena cuidarlas; no seria posible decir que tus tonos fugaces, naturales, mesurados y carnales me hacen la vida mucho mas limpia y pura, mucho mas como un infante; no ser?a posible decirte que de esta vida, lo que me sobra, lo que me queda, lo que me resta, la dejar?a a tus pies, la dejar?a entre tus piernas, y que cada ma?ana inhala desesperada, corre al espejo y exhala, sonr?e y se dice que tiene en su vida la suerte y la virtud de tener en su existencia a una gran dama.



Si por un momento las falsas murallas no nos separaran, no habr?a lucha por el sentimiento m?s alegre, melanc?lico, sensible e intangible; no tendr?amos la fuerza del roble para crecer contra viento y marea; no ser?amos los tubos de metal, dando tubos a pruebas y malas rachas; no tendr?amos la agilidad de esquivar las mierdas del hast?o, de la rutina, de la diaria convivencia, de la costumbre de andar juntos desde la cama y hasta la cama; no habr?a excusa para asestar golpes de estado contra las reglas que marcan los letreros del camino; no sabr?amos a ciencia cierta que la lucha es por un solo motivo, uno solo tuyo y uno solo m?o, sabes cual es, pero las palabras callan cuando se sabe el significado antes de decirlo.



Sin por un momento toda mi vida fuera distinta, en la tinta de esta prosa, tu no hubieras sido ese motivo


Publicado por carmenlobo @ 11:09
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