Domingo, 12 de diciembre de 2004
Un mundo pobre, injusto e insolidario

Xavier Ca?o
Periodista


?C?mo vivir?a usted ?si se puede llamar vivir-con menos de dos d?lares al d?a? Esa es la situaci?n de 1.400 millones de trabajadores, seg?n el Informe sobre empleo en el mundo de 2003, de la OIT (Organizaci?n Internacional del Trabajo). Imag?nese el triple de la poblaci?n de la Uni?n Europea o cinco veces el total de habitantes de EEUU viviendo con s?lo dos d?lares diarios. Tal miseria repercute en la familia, a la que sumar la situaci?n de los agricultores del mundo, y el resultado final es que el 49,7% del planeta malvive en la pobreza. Incluso en los pa?ses desarrollados aumenta la pobreza que, desde 1990, creci? un 25%.



Seg?n la OIT, el objetivo de ONU de reducir la pobreza a la mitad en 2015 tiene escasas posibilidades de alcanzarse; considera que, como mucho, se conseguir? reducir el actual ?ndice de pobreza del 49,7% al 40%. Contin?an siendo demasiados pobres.



?Qu? maldici?n condena a la Tierra? Un sistema de codicia, maquillado con brillantes eufemismos y juegos malabares de palabras pretendidamente cient?ficos, es el responsable. F?jense hasta que punto hemos creado un mundo absurdo que, aunque la productividad industrial ser?a clave para acabar con la pobreza, seg?n la citada OIT, la productividad puede destruir empleo. En los noventa, la producci?n de acero aument? en EEUU de 75 a 102 millones de toneladas, pero los empleos en esa industria se redujeron a 74.000. La destrucci?n de puestos de trabajo es la pauta de los ?ltimos veinte a?os junto con el empobrecimiento de los que se mantienen.



Y si nos fijamos en la agricultura, la evidencia de las causas de pobreza es obscena. Novecientos millones de personas dedicadas a la agricultura en el mundo son pobres o, para ser conceptualmente justos, han sido empobrecidas. Precios de productos agr?colas y pr?cticas ventajistas de comercio internacional est?n en el origen. Los precios de algunos productos, de los que dependen una treintena de pa?ses empobrecidos, se desploman desde los ochenta.



Nadie con sano juicio puede creer que el inaprensible mercado ?pretendidamente ac?falo y an?nimo- sea responsable de la desgracia de cientos de millones. El mercado tiene nombres y apellidos. El precio del caf?, por ejemplo, se ha desplomado un 77% entre 1997 y 2001. ?Mala suerte? Cuatro transnacionales de EEUU o la UE (Kraft, Nestl?, Sara Lee y Procter & Gamble) han controlado y controlan el negocio mundial del caf? e imponen precios a peque?os y medianos cafetaleros de Guatemala, Camer?n, Costa de Marfil, Tanzania o Vietnam.



A principios de los 80, por ejemplo, la paup?rrima Hait? produc?a casi todo el arroz que necesitaba. El FMI oblig? a abrir su mercado nacional al arroz de los EEUU, fuertemente subvencionado. Hoy, miles de peque?os agricultores han empobrecido y la desnutrici?n en zonas rurales se ha disparado.



Mil millones de seres humanos de pa?ses pobres dependen del algod?n directa o indirectamente; es el caso de Burkina Faso, Mali, costa de Per? y regi?n Maharashtra de la India. EEUU dedica cerca de 4.000 millones de d?lares a subvencionar a sus algodoneros, aunque s?lo un reducido n?mero de grandes empresas (el 10%) recibe casi el 80% de ayudas gubernamentales. Tambi?n la UE subvenciona a sus algodoneros.



Podr?amos continuar con el az?car, el cacao y un largo etc?tera, pero recordemos que otra causa de pobreza en el mundo agr?cola es la aplicaci?n de reglas comerciales que son una versi?n maquillada de la ley del m?s fuerte, mecanismo que recuerda los procedimientos de g?ngsters en Chicago a?os 30. Los pa?ses ricos dificultan la entrada de productos agr?colas de pa?ses pobres; con la impagable ayuda del FMI, Banco Mundial y OMC, los obligan a abrir fronteras a sus productos, en tanto subvencionan con miles de millones de d?lares sus productos agr?colas, condenando a la miseria a peque?os y medianos agricultores de pa?ses empobrecidos porque no pueden competir. Y ahora que la OMC empieza a reaccionar, los pa?ses ricos pretenden continuar con sus patentes de corso y saqueo con acuerdos bilaterales de ?libre comercio?: el acuerdo de EEUU, Canad? y M?xico ha llevado a la miseria a 5 millones de cultivadores de ma?z mexicanos.



Hay que acabar con los subsidios y subvenciones y enterrar las actuales barreras comerciales de ricos, imposiciones de desregulaci?n econ?mica y privatizaciones a ultranza y veto a la intervenci?n del Estado. De no hacerse as?, no s?lo no se acabar? con la pobreza sino que aumentar? la desigualdad hasta extremos dif?ciles de imaginar.




Publicado por carmenlobo @ 15:40
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